Heredas el bar del pueblo con 600 euros en la caja. Cada día decides el precio de la caña, el café y la tapa, compras género y abres. Los clientes dependen de tu fama, de los precios, del día de la semana, de la época del año y de lo que pase en el pueblo: partidos, fiestas, ferias o la romería.
Con lo que ganes puedes comprar mejoras como la terraza, la tele grande, la tragaperras, la cocina o contratar a un camarero. Si te quedas sin género o sin manos para atender, la gente se va al bar de enfrente y pierdes fama. La meta es convertirte en el bar de la comarca.
Sí, se guarda sola en tu navegador al terminar cada día.
Con buena fama, precios razonables y mejoras como la terraza, la tele para los partidos o el letrero. Y sin quedarte nunca sin cerveza.
Llegar a 50.000 euros en la caja con una fama de 90 o más y convertirte en el bar de la comarca.